viernes, 21 de mayo de 2010

Esto me suena...

Hora: 16:30. Lugar: FP. Material: 2 balones, 3 botellas de agua y un puñado de personas (las canastas vienen integradas al lugar) Hace calor, jugar fue duro. Pero se jugó. ¿Que pude perder? (a parte del partido y la salud) ¿5 litros de agua? Merecieron la pena. 40 grados a la sombra se van convirtiendo en realidad. Pero en el fondo nos gusta. Ya huele. Huele a FP, a Pedro Corchado, a Liga local. Ya se oye. Se oye el botar del balón cuando subes la cuesta junto al colegio, el chirriar de las zapatillas en el pabellón justo antes de entrar, el sonido de la red al triple limpio de Caliche, Bomba, Kike…


Me separan semana y media de clase y un mes de exámenes de lo que puede ser un interesante verano. Fin de prácticas. ¿Y ahora que? Sin duda ese último día donde entre risas y obtención de rendimientos, dio tiempo para hacer las respectivas fotos para despedir, las que fueron unas de las prácticas con las que mas hemos crecido químicamente hablando. No hubo día en el que no saliéramos recordando alguna anécdota graciosa. Ese profesor, que si bien, llegaba a ser algo pesado de repetir una y otra vez lo mismo. Es porque necesitaba transmitir “su sabiduría”. Sin duda una de las pocas personas con las que realmente aprendes. Me esta quedando muy melancólico. Pero es que se acerca el fin de curso y por el momento (aun quedan los exámenes) pudiéramos que el balance fue positivo.

Siendo sinceros, hoy no es día para escribir. En este mes me ha costado un mundo escribir cada entrada. No tengo ganas ni de coger un lápiz para dibujar. Este mes ha sido, para disfrutar de la Química, del Baloncesto (mira que puedo llegar a ser pesado con este puto deporte!!), de aquí y de allá y de toda la gente que ello conlleva. Y como no es día para escribir, sino de pensar, por el momento creo que ya es suficiente.


Un saludo


Hoy con la música me pondré algo mas melancólico:


martes, 18 de mayo de 2010

La motivación y el Baloncesto (otro punto de vista, otra vuelta de tuerca).

Buenas señores. No, no me he vuelto repetitivo (más de lo que ya soy). Tras la anterior entrada, y tras hablar con esta persona en cuestión. Me pareció buena idea, ya que está más metido en el campo (en todos los aspectos), proponerle una colaboración para tan humilde blog. Y por supuesto no me ha defraudado. Y después de todo este rollo, ahora viene lo importante:


La motivación y el Baloncesto (otro punto de vista, otra vuelta de tuerca)


¿Alguna vez nos hemos planteado el por qué de nuestro menor o mayor estado de ánimo, de nuestra mayor o menor motivación? Creo que sí, no obstante la mayoría de nosotros no entendemos hasta qué punto puede llegar a influir en nuestra práctica deportiva, por lo que no nos beneficiamos de las oportunidades a la hora de entrenar, competir, jugar un simple partidillo o un 1x1 con los amigos que nos da conocer que tipos de motivación y otros aspectos relacionados con la misma.


Desde mi posición de futuro Licenciado en Actividad Física y Deporte, y como entrenador de segundo nivel de Baloncesto, quiero exponer una serie de factores que van a hacer que comprendamos por qué fallamos una canasta fácil, por qué salimos tensionados a un partido o por qué durante una pachanga veraniega “somos tan buenos”. Esto se debe a como aplicamos (aunque creamos que no lo hacemos) los conceptos que a continuación voy a relatar.


Quiero aclarar que este artículo (si puede llegar a ese estatus) está visto desde el punto de vista de un entrenador, aunque cada cosa de lo que aquí voy a escribir, se puede tomar desde el punto de vista de un jugador, el cual va a interiorizar cual será su estado motivacional y a aplicarlo a su juego gracias a las siguientes características.


En primer lugar quiero desmentir los tópicos relacionados con la motivación y que van a influyen a menudo en nuestra percepción del juego.


El primero de ellos, es confundir la motivación con la autoconfianza o la activación; no por estar más activos quiere decir que estamos más predispuestos a realizar una actividad que otros motivacionalmente.


Otro tópico, es creer que la motivación incrementa al aumentar las expectativas de éxito; esto es falso, pues si le decimos a alguien que puede alcanzar una meta muy grande, cuando en realidad su nivel no alcanza, lo que haremos es todo lo contrario, pues el sujeto no se sentirá preparado para llegar a esas expectativas.


En segundo lugar, a modo de resumen muy escueto, hay que decir que existen dos tipos de Motivación que probablemente conozcáis, la Motivación Intrínseca ((la que más nos interesa) aquella que el deportista consigue por sí mismo, sin que nada ni nadie le influya: El jugador de baloncesto está motivado porque sabe que es competente para jugar de pívot, cuando su posición es la de Ala o Ala – Pívot) y la Motivación Extrínseca (la cual viene dada por factores externos, por ejemplo, Guardiola poniéndole a sus jugadores el video de Gladiator)


Para entender que lleva a un jugador de cualquier deporte (en este caso el Baloncesto) a estar motivado o no, tenemos que ver cuáles son sus características, lo que desea con la práctica del baloncesto, (no es lo mismo, uno que se conforma con jugar los lunes un rato con los amigos, que otro que prefiere estar en un estado óptimo de salud o por último, otro cuya meta sea llegar a ser un profesional de la canasta) y sus experiencias previas con el Baloncesto.


A partir de estas características, se crean muchas teorías motivacionales, pero una de las más importantes hace relación a los climas motivacionales, es decir, podemos orientar o estar orientados hacia un clima implicante a la tarea, lo cual va a favorecer la Motivación Intrínseca y que se satisfagan la demanda que uno tiene de decidir por uno mismo cual va ser el mejor pase, tiro o a través del esfuerzo defensa en cualquier momento, que nos veamos eficientes dentro del equipo en el que estamos o frente al jugador contrario y por último que nos sintamos aceptados dentro de un equipo.


Pero me preguntaréis: ¿cómo podemos llegar a conseguir esto? La respuesta no es muy complicada, pero sí que lo es conseguir llevarlo a cabo. Aquí os expongo algunas ideas:


- Promocionar un feedback positivo. Ejemplo claro, tal y como lo expuso Juan Pedro en el post anterior es Caliche, cuando dice lo de “buen tiro” o recibimos las felicitaciones de algún otro compañero o del entrenador cuando fallamos un tiro que se supone que se debía hacer.


- Que lo importante sea el proceso. Sabemos que está bien ganar, pero ¿qué pasa cuando has hecho un gran partido, pero en la última posesión el balón no ha querido entrar o el otro equipo realizó una excelente defensa?


- Establecer objetivos acordes con nuestra capacidad. Parece obvio, pero cuando jugamos contra equipos superiores o jugadores mejores que nosotros, queremos ponernos a su altura, cuando en realidad no somos capaces de ello.


- Fomentar la relación social. Como bien sabemos, la mayoría de nosotros, el objetivo que tenemos es desarrollarnos con la mejor salud posible y practicar un deporte que nos encanta, por lo que este factor se emplaza indispensable para que existan buenas relaciones con los compañeros.


- Concienciar o concienciarnos de que podemos mejorar, pero, no a través de que nos digan lo buenos que somos y ya está.


Por último y como respuesta a la primera pregunta que se planteaba, la respuesta es que cada uno debe entender cuáles son sus capacidades, competencias, para que compite, para que entrena, cuales son las acciones que le suponen bienestar y a qué darle importancia en realidad cuando estamos jugando al Baloncesto, y a partir de ahí desarrollarse como jugador o como lo que uno quiera ser. (Qué filosófico me he puesto, jajaj)


Como ya dije, este tema es muy largo de desarrollar y hay muchos aspectos que tener en cuenta, pero bueno, lo que pretendía era desarrollar el tema de una manera fácil de entender y fácil de aplicar a nuestra forma de entender el baloncesto, ya seamos “pachangueros”, “vividores del baloncesto” o “entrenadoruchos” (jaja)


Gracias por su atención y gracias sobre todo al creador del blog que me ha dado la oportunidad de escribir en un lugar que sigo cada vez que hay una entrada nueva, sobre todo cuando habla (y tan bien) de cómo se disfruta y se siente este deporte que tanto nos gusta.


Espero que os guste, aunque es una parrafada, jaja.



¡NOS VEMOS EN LOS BARES!



Enrique Olea Espinosa.


Por su petición, pongo este video. Me ha parecido bastante bueno y muy bien elegido.



sábado, 8 de mayo de 2010

Motivación.

AVISO: Es posible que la entrada haya quedado demasidado larga. Vaya al baño, haga unas palomitas y/o sirvase una cerveza bien fria, para hacer mas llevadera su lectura.


Cuando juego de cuando en cuando como últimamente no se aprecia tanto. Ya que un mal partido se achaca al parón debido a la universidad. Y me prometo que cuando llegue el verano volveré a coger forma. Pero cuando juego (como espero jugar este verano) prácticamente a diario entro en una racha de altibajos, pudiendo oscilar en una sola tarde o en semanas.


La primera canasta:


Tener confianza, no solo a nivel de juego, si no personal. Tanto a corto como a largo plazo. Jugadores con un gran ego, como la gran mayoría de NBA’s que nada les puede hacer pensar que fallarán la próxima canasta. Hasta aquellos “irregulares” que si comienzan transformando el primer triple tirado, pueden tener una racha de 5/5 pero que si comienzan fallando, acabarán 0/5 y aunque sea el jugador al que mas aprecio le tenga, un claro ejemplo es Gianluca Basile. Partidos perfectos, o partidos desaparecido.


Supersticiones:

Se dice que los deportistas con supersticiosos. ¿Es verdad? ¿O solo algo maniáticos? Todos hemos tenido alguna vez unas cuantas acciones rutinarias antes de nuestros respectivos partidos. Que si bien algún día no podíamos realizarla antes jugábamos con el “come come” en la cabeza de que hoy el partido sería malo. O simplemente se nos ha olvidado realizarla y no nos acordamos hasta después del partido. Un partido el cual jugamos bien y hasta lo ganamos. Habrá quien tenga esa muñequera de la suerte, esa pulsera, quien rece, para gustos, los colores. Hace tiempo creo leí que Michael Jordan jugaba con los pantalones de la universidad debajo de la equipación. Quien pierde un partido importante y decide cambiar de manías ya que esas no le van bien. O quien decide dejar los rituales solo para los partidos importantes para que no se “gaste la magia”.


Cold play vs I gotta feeling:

Poniendo como ejemplo alguno de los casos mas llamativos y publicitados de motivación. Como es el caso de lo visto con nuestras selecciones nacionales. Tanto en Baloncesto como en Futbol. La canción de Scariolo (al menos para mi) identifica mucho mas con lo que siento antes y durante un partido. Si bien, Cold play te puede llevar a una mayor concentración hablando en términos mentales. I gotta feeling me colma de ganas de divertirme jugando a baloncesto. Y me libraría un poco de la presión-nervios que puedo experimentar en esos momentos previos.


Contacto:

Aunque a priori parezca una tontería. Se ha comprobado con varios estudios realizados.

Que el contacto amable. Dícese tocar a un compañero; choque de palmas tras meter una canasta, cachetada tras anotar/fallar

un libre, un abrazo al saltar al campo con el jugador cambiado etc. Ayuda a eliminar la ansiedad y los nervios al

sentirte mas cómodo y acogido por tus compañeros.


Egocentrismo y superioridad:

Desde mi punto de vista puede ocurrir que haya jugadores de “personalidad débil” (entre los que quizás me incluya). Que aparte de lo mencionado en la irregularidad. Se sientan intimidados por el resto (tanto del propio equipo, como rivales, pasando por el público) en el caso de no haber la confianza necesaria. Dentro de un equipo siempre habrá líderes. No tiene porque ser el mejor jugador, aunque en la mayoría de los casos es así. Ese líder debe tener un alter ego fuerte, no verse afectado por los errores y saber apoyar al equipo en todo momento. Ventajas y desventajas. Pondré un ejemplo práctico. La mayoría de los lectores saben lo que es jugar junto a J.A.Padilla. Si bien es la persona que mas motiva (buen tiro, buen tiro…), a la vez puede hacer una sombra tan grande, que si un jugador no tiene suficiente seguridad puede venirse abajo.


Dentro de esta seguridad mencionada he creído ver unos ejemplos interesantes. Pau Gasol se dejó barba en su primer año en la NBA. ¿Aquello fue una manera de quitarse la etiqueta de jovenzuelo espigado? Así como ganar masa física.

Que si bien ayuda al juego (aun mas en la zona) se ha visto sintiéndose mejor personalmente y teniendo una mejor imagen de uno mismo, para ganar confianza y desde ahí mejorar en su juego.


Personalidades y “piques”:


Perfectamente podría haber incluido este apartado en el anterior. Pero la relación con piques me parecía interesante. Jugador al que hay que odiar a la vez que idolatrar. Kevin Garnett, un bocas, orgulloso, egocéntrico, el mejor compañero, sacrificio y concentración en estado puro. El rey del "trash talk". Ciertamente es algo muy criticable. Pero ningún jugador como el sabe sacar lo peor y lo mejor de sus rivales. Garnett consigue que sus rivales se “piquen”. Ahora viene la pregunta: ¿bueno o malo? Todos hemos tenido algún partido en el que nos hemos calentado, algo más que la oreja, con un rival. A la vez que perder un poco de concentración, nos ayuda a hacer algunas de las mejores jugadas (individuales) de nuestra vida. Lo contrario a jugadores como Tim Duncan. Se habla de el que es el jugador mas “educado” de la NBA. ¿Puede llevar esto al extremo de que se le respete “demasiado” en la zona?


Celebraciones:


Para terminar una pequeña e interesante costumbre. No quiero entrar en celebraciones de partidos ganados. Si no de canastas convertidas. Lo mas normal es “high five”. Ya que ayuda como bien he mencionado en el apartado de “Contacto “a sentirte integrado. Así como golpearse el pecho (uno mismo con un puño) en el caso de ser altamente egocéntrico. En cuanto a gritos únicamente dos. El "grito de coraje"; tanto al fallar una canasta, como al anotarla, liberando la tensión del partido malo en cada canasta anotada. Así como el "grito de jubilo" (dícese algo parecido a: “yuhu”) en aquel partido en el que sale todo bien, y juegas incluso relajado, siendo un verdadero “pistolero” y anotándolo todo.


A días como hoy en el pabellón estoy viendo personas (“personitas”) de unos 14 y 15 años los cuales que si bien debido a su edad no tienen una técnica pulida (que no la tengo ni yo) juegan igual de bien que cualquiera de nosotros. Juegan sin miedo, sin nada que perder. Recuerdo cuando empezaba a jugar. Que si bien el único miedo que podía tener era sentirme intimidado por personas de casi dos metros. Pero de las manías anteriormente mencionadas hoy había ni rastro aun. Jugar por divertirme.


Como es habitual, pido disculpas si ofendo a alguien. Es solo una opinión la cual estoy dispuesto a discutir.



Un saludo señores.